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Posts Tagged ‘Convergencia’

Ni que decir tiene que en las islas la evolución tiene efectos muy curiosos, principalmente, por lo difícil de llegar y el aislamiento reproductivo.

Un ejemplo muy curioso de este hecho lo encontramos en un insecto ortóptero (pariente cercano de los grillos y saltamontes que todos conocemos), el grillo weta de Nueva Zelanda. La ausencia de grandes organismos con hábitos subterráneos (como son los mamíferos), ha favorecido la evolución de este bicho hasta ocupar el citado nicho ecológico. Estamos frente a un caso de convergencia adaptativa, es decir, ante similares condiciones de vida, son beneficiadas similares adaptaciones. De este modo, podríamos explicar la incapacidad de volar y el gran tamaño que presenta Deinacrida rugosa; de hecho, es el ortóptero de mayor envergadura que existe (pesa unos 20 gramos).

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Fig. 1: Grillo weta (Deinacrida rugosa), hembra a la izquierda y macho con trasmisor a la derecha | Fuente: American Naturalist © (1)

Sin embargo, cuando tenemos ejemplares de distintos sexos, observamos que las hembras son aproximadamente el doble de grandes que los machos.  Este dimorfismo sexual nos hace pensar que existe selección sexual, donde se pueden dar  principalmente tres casos (1):  que las hembras de mayor tamaño tengan más o mejor descendencia, que los machos pequeños puedan exhibirse mejor o puedan desplazarse hacia más hembras, o bien que ocurran ambas cosas.

En este artículo se ha hecho un estudio en la isla Maud (Nueva Zelanda), donde Deinacrida rugosa no tiene depredadores como pueden ser los rodedores. Además, los machos de esta especie suelen copular varias veces en refugios durante el día y buscar nuevas parejas por la noche. Se ha investigado la movilidad de los machos para verificar si existe seleccioón sexual según este parámetro. Para ello, se capturaron machos, se midió sus cuerpo y patas, además de colocarles un radiotransmisor como se observa en la figura 1. Se observó que los machos recorrían una distancia de 90 metros (lo que equivaldría a unos 7000 metros en la especie humana). Después se determinaba la cantidad de esperma que transferían a las hembras contando los paquetes de esperma (espermatóforos) vacíos.

Así, se vio que los machos adultos con patas largas y cuerpos pequeños viajaron más lejos y tuvieron más éxito de inseminación, es decir, transmitieron sus genes con más frecuencia (tuvieron más eficacia biológica). Este mecanismo es un ejemplo poco observado de la ventaja que resulta de ser más pequeño que la hembra. Todos alguna vez hemos recorrido kilómetros para ver a nuestra pareja, después de todo no somos tan distintos.


(1) Kelly CD, Bussière LF, Gwynne DT (2008) “Sexual Selection for Male Mobility in a Giant Insect with Female-Biased Size Dimorphism”. The American Naturalist 172: 417–423 | Enlace

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