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La selección natural es el principal mecanismo de cambio evolutivo. Fue propuesto hacia mediados del siglo XIX por Darwin y Wallace de manera independiente (aunque Wallace fue incapaz de entender todo lo que implicaba), y hasta nuestros días es el único razonamiento que es capaz de explicar la diversidad, la adaptación y los períodos de estancamiento (estasis) del cambio evolutivo.
La mayoría de seres vivos no viven plácidamente en un paraíso tropical, tumbados sobre su hamaca en la playa, bebiendo del mejor whisky y pudiendo ingerir cuando manjares deseen (luego habrá tiempo para liposucciones); de hecho, solo en un entorno humanizado podemos observar casos de una vida sin estrecheces. La naturaleza es un lugar hostil donde los recursos que necesitan los organismos son limitados y nunca suele haber de todo para todos.
Por ejemplo, las hembras del bacalao atlántico (Gadus callarias), un gran pez marino, a los 10 años de edad ponen unos 2 millones de huevos de media en cada estación de apareamiento, incluso los individuos más grandes pueden poner sobre 5 millones. Las hembras ascienden de aguas profundas a la superficie para poner sus huevos, pero tan pronto como lo hace, comienza una matanza. Invertebrados planctónicos, larvas y peces adultos devoran gran parte de los billones de huevos liberados; de modo que el 99% de los huevos mueren pasado un mes y el 90% de los restantes, al año. Solo una pequeñísima parte de los huevos que cada hembra pone en toda su vida sobreviven (dos de media). Esto no es una tragedia, esto debe ser así porque un mayor número de descendientes sería insostenible para el medio y uno menor llevaría a esta especie a extinguirse.
Entonces, los organismos están en continua competencia por los recursos limitados, lo que Darwin llamó metafóricamente “luchar por la existencia”, ya que normalmente esto no implica lucha física. Esta competencia tiene lugar dentro de una complicada red de relaciones ecológicas. En la parte superior tenemos a los predadores y abajo a las presas; mientras que en el mismo nivel de la cadena hay competidores que deben luchar por los mismos recursos. Además la competencia es más próxima entre individuos de la misma especie, ya que tienen prácticamente las mismas necesidades.
Pero no todo queda ahí, Darwin además era conocedor de la gran variación que existente entre individuos de la misma especie, como se podía ver durante los procesos de selección de castas de animales y plantas. Llegado a este punto, una idea se iba fraguando en su mente: si la variabilidad que apreciamos dentro de las especies existe en la naturaleza, un sitio donde los recursos son limitados (y existe una competencia por ellos); entonces existirá variabilidad en la manera de explotar cada recurso. Así que aquellos individuos que tengan cualidades para aprovechar mejor los recursos, tendrán más oportunidades de reproducirse y si estas características se presentan en la descendencia, sus hijos tendrán ventaja sobre el resto. A este proceso lo denominó selección natural.
Uno de los aspecto que Darwin no consiguió dar una explicación satisfactoria era el origen de la variabilidad que él observaba. Pensaba en el uso y desuso de los órganos, pero nunca le convenció demasiado esa posibilidad. En realidad, la fuente primaria de variabilidad es la mutación, un cambio en la secuencia de nucleótidos del ADN que cuando sucede en un gen puede alterarlo, manifestándose un cambio en cuanto al funcionamiento del gen. Por tanto, es de reseñar que la mutación ocurre siempre ANTES de que se produzca la adapción, es decir, no son las propias restricciones del ambiente las que inducen el cambio, sino que son los factores que posteriormente seleccionarán a los individuos.
Fig. 1: La selección natural se produce a partir de una variabilidad que se origina en primera instancia mediante mutación. | Fuente: Beyond silence; Traducción: Paquillo Dubois
Resumiendo, para que se dé este proceso, necesitamos que se cumplan TODAS estas tres condiciones:
- Variación en los caracteres individuales: que existan distintas variantes entre los individuos de la población para el carácter o los caracteres selecionados.
- Herencia: que el carácter o caracteres seleccionados estén determinados en mayor o menor grado por genes, por lo que se transmiten así de padres a hijos.
- Éxito reproductivo distinto para cada variante: que estos distintos caracteres permitan a su portador reproducirse más que los individuos que muestran otras alternativas, así como a los hijos de éste; pues estarán mejor adaptados al medio.
Un proceso análogo a este fue propuesto también por Darwin es la selección sexual, que un tipo de selección natural donde el rasgo afectado está relacionado con el proceso de apareamiento entre individuos de sexos distintos. Con este mecanismo explicamos dos tipos de rasgos: los armamentos que ayudan a la lucha para conseguir pareja (selección intrasexual) y la ornamientación que atraen la atención de individuos del sexo opuesto (selección intersexual). La característica principal que encontramos es la diferencia del carácter entre los dos sexo, además de que suele manifestarse con más frecuencia en los machos, debido a que las hembras son las que suelen seleccionar, ya que en cada apareamiento arriesgan más energía.
Fig. 2: Dos ciervos (Cervus elaphus) luchando para aparearse. Su gran cornamenta es producto de la selección intrasexual | Fuente: Heinz Seehagel
Es importante subrayar que deben presentarse todas y cada una de estas tres concidiones para que ocurra el proceso y, en consecuencia la adaptación. Así no todos los caracteres que observamos en los organismos son adaptaciones, por varias razones:
- El carácter puede no estar programado genéticamente (importante en rasgos comportamentales; por ejemplo, no nacemos sabiendo utilizar un ordenador).
- El carácter puede ser una simple consecuencia de las leyes de la física o la química (el regreso al agua de un pez volador).
- La deriva génica es decisiva en la evolución (en poblaciones pequeñas es difícil mantener un estado óptimo de los caracteres).
- Los organismos no pueden separarse en caracteres separados, pues el desarrollo está integrado y depende de muchos genes (el numero de pelillos de una mosca es variable, pero no supone una ventaja).
- Todos los organismos tienen caracteres anacrónicos porque el ambiente en que viven ahora no es idéntico a aquel en que evolucionaron los caracteres, exaptación (las fisuras del cráneo de los mamíferos favorecen el parto, aunque reptiles y aves también las presentan).
- Es una tremenda simplificación decir que ‘los caracteres se desarrollan para adaptar a las especies a su ambiente’, como si la selección natural consistiese en solucionar los problemas provocados por el ambiente (los organismos determinan sus propias presiones selectivas).
La entidad que cambia es la población, ya que hablamos de cambios a través de las generaciones y el objeto de selección es, en la mayor parte de casos, el individuo, aunque puede ser además genes, familias, grupos y especies.
Más información: Wikipedia














El articulo es muy bueno, pero me gustaria que hablaran mas acerca de las leyes bioecologicas, referidas a la seleccion natural.
gracias, por resaltar temas como este.